Revisiones infantiles
Cada 6 meses para detectar caries y problemas de mordida desde pequeños.
La primera visita marca para siempre la relación de un peque con el dentista. La nuestra está diseñada para que vuelva contento —y vuelva.
No vendemos magia: vendemos paciencia, experiencia y una clínica pensada para ellos. Si tu peque viene contento la primera vez, las siguientes serán mucho más fáciles. Por eso nos tomamos en serio ese primer encuentro.
Cada 6 meses para detectar caries y problemas de mordida desde pequeños.
Protegemos los molares definitivos en cuanto salen, frenando las caries antes de que aparezcan.
Si hace falta, con materiales y técnicas pensados para que el peque no se asuste.
A partir de los 7 años aprovechamos el crecimiento para corregir antes de que el problema crezca.
Lo ideal es al cumplir el primer año de vida o cuando salgan los primeros dientes. Es una visita preventiva, muy corta y enfocada a habituarlo al ambiente.
Sí, totalmente. Mantienen el espacio para los definitivos, permiten masticar bien y desarrollar el habla. Una caries en un diente de leche no es un drama menor.
Cuando hace falta, sí. Lo hacemos con materiales y técnicas adaptadas, con anestesia tópica primero para que apenas note el pinchazo.
Tenemos paciencia y técnicas específicas para crear vínculo. Lo habitual es que en 2-3 visitas cortas se sienta cómodo. No forzamos nada.