Niños
Primeras visitas, fluorización, selladores y vigilancia del recambio dental.
Una sola clínica para los peques, los padres y los abuelos. Mismo equipo, misma confianza, mismas caras durante años.
Un dentista familiar es mucho más cómodo que tener uno para los peques, otro para mamá, otro para los abuelos. Aquí no necesitas hacer malabares de agendas: te programamos las citas seguidas, te recordamos las revisiones de todos y guardamos un historial conjunto.
Y, sobre todo, conocemos a tu familia. Sabemos que tu hijo se relaja con la doctora Lucía, que tu padre prefiere venir a primera hora y que a ti te va mal los miércoles. Eso es lo que llamamos cercanía.
Programamos las revisiones de toda la familia el mismo día. Un solo viaje, una sola gestión.
Vemos los patrones familiares —caries, mordidas, encías— y los prevenimos antes en los más jóvenes.
Diseñamos un plan que prioriza lo más urgente y reparte los tratamientos en el tiempo y en el presupuesto familiar.
Primeras visitas, fluorización, selladores y vigilancia del recambio dental.
Ortodoncia, prevención de caries y educación en higiene para que se hagan responsables de su boca.
Mantenimiento, estética dental, empastes y tratamientos restauradores cuando hagan falta.
Implantes, prótesis fijas y un trato especialmente cuidadoso con la salud de las encías.