Revisiones periódicas
Una vez al año (o cada seis meses si tienes tendencia a problemas) detectamos a tiempo lo que aparezca.
Tu boca habla de tu salud general. Adelantarse con buenos hábitos y revisiones periódicas es la mejor inversión en bienestar a largo plazo.
La evidencia científica es contundente: la salud de tu boca está conectada con la de tu corazón, tu páncreas y hasta tu cerebro. Las bacterias que viven en una boca enferma pasan al torrente sanguíneo y se relacionan con problemas cardiovasculares, peor control de la diabetes, partos prematuros e incluso con un mayor riesgo de demencia.
Cuidarte la boca no es estética, es salud.
Una vez al año (o cada seis meses si tienes tendencia a problemas) detectamos a tiempo lo que aparezca.
Eliminan el sarro y la placa que tu cepillado no alcanza. Encías sanas, aliento fresco.
Si te sangran las encías, no es normal. Tratarlo a tiempo evita la pérdida de dientes.